domingo, 28 de febrero de 2010

El mar


Tan sola, tan insimismada
mirando a ningún sitio
escuchando como tus pasos se iban y venían.
Sintiendo cómo tu frío
me abrazaba fuerte.
Yo te miraba y era capaz
de ver en tus ojos
profundidad,
confianza,
miedo...
Luces alumbrandonos,
luces de distintas direcciones
que pretendían enterarse de
nuestras conversaciones que sólo
hablan de secretos y sentimientos.
Una luz, distinta, allí al fondo,
parpadea, un faro
que nos enseña el camino,
camino de vuelta
Tan sola, tan hipnotizada,
tan reflexiva ante ti.
Ella que te habla con sinceridad.
Ella, yo.
Te caes, te levantas,
no miras a nadie...miedo.
Miedo de alguna mirada indeseada...enemigo.
Enemigo fiel aferrado a su envidia,
sentimiento necio de utilidad nula....
Solo aquellos que saben reir saben vivir,
vida, saborear momentos.
Momentos de todos los colores.
Tocar el cielo con la yema de los pies,
sin que nada te haga caer
sin miedo,
sin enemigos,
sin envidia...
pero te caes, te levantas
miras a tu alrederor
y sonries.